GUAYAQUIL, Ecuador – La violencia no da tregua en el noroeste de Guayaquil. Entre la noche del 29 y el 30 de diciembre de 2025, una serie de ataques armados en el sector de Flor de Bastión dejó un saldo trágico de cuatro personas fallecidas, sembrando el terror entre los moradores y comerciantes de la zona.
Los hechos violentos se concentraron en los bloques 4 y 6 de esta populosa barriada. Según reportes preliminares de la Policía Nacional, sujetos armados a bordo de motocicletas interceptaron a sus víctimas y abrieron fuego de manera indiscriminada. El estruendo de las ráfagas obligó a los residentes a refugiarse en sus viviendas, mientras que varios negocios cerraron sus puertas de inmediato ante la escalada de criminalidad.
Conflicto entre bandas criminales
Investigaciones de inteligencia policial sugieren que esta nueva matanza responde a una disputa territorial por el control de la zona, una de las más conflictivas del distrito Nueva Prosperina. Flor de Bastión se ha convertido en un escenario de guerra entre facciones de grupos de delincuencia organizada que luchan por el dominio del microtráfico y actividades de extorsión.
Personal de Criminalística y la Dinased acudió al sitio para realizar el levantamiento de los cuerpos y recolectar indicios balísticos. Hasta el momento, las autoridades no han reportado detenidos por estos crímenes, aunque los operativos militares y policiales se han intensificado en el sector para prevenir nuevas represalias.
Este evento ocurre en el cierre de un año 2025 marcado por cifras críticas de inseguridad, manteniendo a Guayaquil bajo una vigilancia constante debido a la persistente actividad de bandas criminales.